Depresión infantil: señales que pasan desapercibidas
La depresión infantil no siempre se ve como tristeza evidente. Muchas veces se disfraza de irritabilidad, quejas físicas, o pérdida de interés en cosas que antes disfrutaba.
Por qué es difícil de reconocer
A diferencia de los adultos, los chicos no siempre pueden verbalizar "estoy triste" o "me siento sin ganas". La depresión infantil suele expresarse a través de la conducta: irritabilidad, quejas somáticas, aislamiento, o cambios en el rendimiento escolar.
Señales frecuentes
- Irritabilidad sostenida, más que tristeza evidente
- Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba
- Cambios en el sueño (dormir mucho más o mucho menos) o el apetito
- Quejas físicas frecuentes sin causa médica (dolores de panza, cabeza)
- Aislamiento de amigos o actividades sociales
- Caída en el rendimiento escolar sin otra explicación
- Autocrítica excesiva o sentimientos de inutilidad
¿Cuándo consultar?
Cuando estas señales persisten por más de dos semanas, y afectan de forma sostenida el funcionamiento diario del chico (escuela, vínculos, actividades). Una consulta temprana permite intervenir antes de que el cuadro se profundice.
El tratamiento
La Terapia Cognitivo-Conductual tiene fuerte evidencia para la depresión infantil, trabajando sobre el pensamiento negativo, la reactivación conductual (volver a actividades placenteras) y, en muchos casos, con un componente importante de trabajo con la familia.
Este es un artículo informativo. Si te preocupa el bienestar emocional de tu hijo o hija, te recomiendo una consulta profesional para una evaluación adecuada.
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