Mindfulness DBT: la primera habilidad para regular
Dentro de la DBT, el mindfulness no es una técnica de relajación aislada: es la base sobre la que se construyen todas las demás habilidades de regulación emocional.
Mindfulness no es "poner la mente en blanco"
Un malentendido frecuente es pensar que mindfulness significa dejar de pensar o sentir. En realidad, se trata de observar lo que pasa por la mente y el cuerpo, sin juzgarlo ni reaccionar automáticamente. Es la diferencia entre "estoy furioso y grito sin pensar" y "noto que estoy furioso, y elijo cómo responder".
Por qué es la base de la DBT
Antes de poder tolerar el malestar, regular una emoción, o comunicarse de forma efectiva, hace falta un paso previo: darse cuenta de lo que está pasando internamente en tiempo real. Sin esa conciencia, cualquier otra habilidad llega tarde, después de haber reaccionado impulsivamente.
Habilidades concretas que se enseñan
- Observar: notar pensamientos, emociones y sensaciones sin intentar cambiarlos todavía.
- Describir: ponerle palabras a la experiencia ("noto tensión en el pecho", "estoy pensando que...").
- Participar: involucrarse por completo en la actividad presente, sin la mente dividida en otro lado.
- No juzgar: observar sin etiquetar la experiencia como "buena" o "mala".
- Una cosa a la vez: hacer foco en el momento presente, en vez de saltar entre preocupaciones.
Un ejemplo práctico
Ante un pensamiento como "todos me odian" en medio de un conflicto social, la habilidad de mindfulness ayuda a notarlo como "estoy teniendo el pensamiento de que todos me odian" — una distancia pequeña pero poderosa entre la persona y el pensamiento, que abre espacio para elegir cómo responder.
En el próximo artículo voy a hablar de un tema más delicado: cómo la DBT trabaja específicamente con la autolesión en adolescentes.
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