Ansiedad

Cómo acompañar a un hijo con ansiedad sin sobreproteger

Por Dr. Ignacio Rizzo · Psicólogo · Terapia Cognitivo-Conductual
Niña tomada de las manos con un adulto, en un gesto de contención

Cuando un hijo sufre de ansiedad, el impulso natural de cualquier padre es protegerlo de todo lo que le genera malestar. Pero ese mismo impulso, llevado al extremo, puede terminar reforzando la ansiedad en vez de aliviarla.

La paradoja de la sobreprotección

Evitar que un hijo ansioso enfrente lo que le genera miedo lo alivia en el momento, pero a largo plazo le confirma, sin querer, que esa situación era efectivamente peligrosa y que no puede manejarla por sí mismo. Así, la ansiedad se mantiene, y a veces se agranda.

Ejemplos de sobreprotección frecuente (aunque bienintencionada)

¿Cuál es la alternativa?

Acompañar la exposición gradual, no evitarla. El objetivo no es exponer a un chico de golpe a lo que le da miedo, sino ayudarlo a enfrentar, paso a paso y con apoyo, aquello que le genera ansiedad, validando la emoción sin confirmar que la situación es peligrosa.

Frases que ayudan más que "tranquilo, no pasa nada"

El rol de la consistencia

Es normal que, ante la angustia de un hijo, los padres duden o cedan en algunos momentos. Lo importante no es la perfección, sino la tendencia general: ir soltando de a poco, con apoyo profesional que ayude a calibrar el ritmo adecuado para cada chico.

Cuándo pedir ayuda profesional

Si notás que como familia quedaron "atrapados" en patrones de evitación (dejar de hacer planes, faltar a la escuela con frecuencia, organizar la vida familiar en torno a la ansiedad del chico), es un buen momento para buscar acompañamiento especializado, tanto para el chico como para orientación a ustedes como padres.

¿Tenés dudas sobre tu hijo o hija?

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