Ansiedad

Ansiedad y ataques de pánico: cuándo consultar a un psicólogo

Por Dr. Ignacio Rizzo · Psicólogo · Terapia Cognitivo-Conductual
Niña en sala de espera con gesto de malestar, junto a un adulto con carpeta

Un ataque de pánico puede ser una de las experiencias más aterradoras que atraviesa una persona, incluso sin haber peligro real. Acá te explico qué es, por qué pasa, y cuándo conviene pedir ayuda.

¿Qué es un ataque de pánico?

Es un episodio de miedo intenso que aparece de forma súbita, acompañado de síntomas físicos muy fuertes: taquicardia, falta de aire, mareo, sudoración, temblores, sensación de irrealidad, o miedo a perder el control o incluso a morir. Suele alcanzar su pico en pocos minutos.

Un dato importante: los ataques de pánico no son peligrosos en sí mismos. Aunque se sientan extremadamente intensos, no implican un riesgo físico real. Esto no le quita validez a lo angustiante que es vivirlo, pero es información clínica relevante y suele aliviar bastante saberlo.

¿En qué se diferencia de la ansiedad generalizada?

La ansiedad generalizada suele ser una preocupación más sostenida en el tiempo, sobre distintos temas. El ataque de pánico, en cambio, es un pico agudo e intenso, que aparece de forma más repentina y que en general dura entre 10 y 20 minutos en su punto más alto.

El círculo del miedo al miedo

Una vez que alguien tuvo un ataque de pánico, es común que empiece a tenerle miedo a tener otro. Ese miedo anticipatorio genera más ansiedad, que a su vez puede facilitar un nuevo episodio. Con el tiempo, muchas personas empiezan a evitar lugares o situaciones donde tuvieron un ataque, lo cual puede limitar bastante la vida cotidiana.

¿Cuándo conviene consultar?

Es importante también hacer una consulta médica para descartar causas físicas de los síntomas, sobre todo la primera vez. Una vez descartado eso, el tratamiento psicológico es donde más se puede trabajar.

¿Qué se trabaja en terapia?

Con Terapia Cognitivo-Conductual se trabaja en varios frentes: psicoeducación sobre qué es realmente un ataque de pánico, técnicas para manejar los síntomas físicos en el momento agudo, y un trabajo gradual para recuperar los lugares o situaciones que se empezaron a evitar, de forma que la vida no quede organizada en torno al miedo.

Se puede mejorar, y bastante. Los trastornos de ansiedad y pánico están entre los cuadros con mejor respuesta al tratamiento psicológico basado en evidencia. No hace falta convivir con esto de forma indefinida.

¿Tenés dudas sobre tu hijo o hija?

Atiendo de forma presencial en Caballito y por telepsicología en toda Latinoamérica.

Escribime por WhatsApp