Orientación a padres

Pautas de crianza: límites con calidez

Por Dr. Ignacio Rizzo · Psicólogo · Terapia Cognitivo-Conductual
Padre e hijo compartiendo un momento de dibujo juntos en el living

Uno de los dilemas más frecuentes que traen los padres a la consulta es este: ¿cómo pongo límites sin ser autoritario, pero sin volverme permisivo?

El falso dilema entre límites y calidez

Muchos padres sienten que tienen que elegir entre ser "el padre estricto" o "el padre cariñoso". La evidencia en crianza muestra otra cosa: los estilos de crianza más efectivos combinan alta exigencia con alta calidez — a este estilo se lo suele llamar "crianza autoritativa" (distinta de "autoritaria").

Qué significa en la práctica

Ejemplo concreto: En vez de "porque lo digo yo" (autoritario) o ceder ante el reclamo (permisivo), un límite autoritativo suena así: "Entiendo que querés quedarte más tiempo jugando, y aun así es hora de bañarse porque mañana hay que madrugar. Podés elegir: ¿te bañás vos solo o te ayudo?"

Por qué este estilo funciona mejor

Los chicos criados con este estilo suelen mostrar mejor autorregulación emocional, mayor autoestima y menos conductas de riesgo en la adolescencia, comparado con estilos puramente autoritarios (obediencia por miedo) o permisivos (sin estructura clara).

No se trata de ser perfecto

Ningún padre sostiene este estilo el 100% del tiempo, y no hace falta. Lo que más impacta no es la perfección, sino la tendencia general y la capacidad de reparar cuando las cosas no salieron como uno hubiera querido.

¿Tenés dudas sobre tu hijo o hija?

Atiendo de forma presencial en Caballito y por telepsicología en toda Latinoamérica.

Escribime por WhatsApp