Problemas de conducta

Problemas de conducta: límites que funcionan

Por Dr. Ignacio Rizzo · Psicólogo · Terapia Cognitivo-Conductual
Niña tomada de las manos con un adulto, en un gesto de guía y contención

Poner límites no es lo mismo que castigar. Los límites que realmente funcionan son claros, consistentes y se sostienen con calma, no con enojo.

Por qué "más castigo" no siempre funciona

Es común pensar que si un límite no funciona, hay que endurecer la consecuencia. Pero muchas veces el problema no es la intensidad del castigo, sino la falta de consistencia, la claridad de la regla, o que el límite se aplica en medio de un pico emocional (del chico o del adulto).

Elementos de un límite efectivo

Los límites también dan seguridad. Contrario a lo que se piensa, los chicos con reglas claras y consistentes suelen mostrar menos ansiedad, no más: saben qué esperar y qué se espera de ellos.

¿Y si el límite no se respeta?

Es esperable que un chico ponga a prueba un límite nuevo, sobre todo al principio. La clave no es que nunca lo desafíe, sino sostener la consecuencia de forma predecible las veces que haga falta, sin necesidad de aumentar la severidad cada vez.

Cuándo consultar

Si los problemas de conducta son frecuentes, intensos, o generan mucho conflicto familiar a pesar de intentar distintas estrategias, puede ser momento de una evaluación profesional para entender qué hay detrás (a veces son ansiedad, TDAH, o dificultades de comunicación emocional) y armar un plan específico.

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