Problemas de conducta

Un hijo que contesta mal: qué hacer

Por Dr. Ignacio Rizzo · Psicólogo · Terapia Cognitivo-Conductual

¿Qué hacer cuando un hijo contesta mal o falta el respeto?

Responder con calma y poner un límite breve y claro, sin entrar en la discusión ni devolver el tono, suele funcionar mejor que gritar o dar largos sermones. Después, en un momento tranquilo, se conversa sobre lo que pasó.

Un "¡no me rompas!" o un portazo pueden sacar de quicio a cualquiera. Lo que hagamos en esos segundos pesa más de lo que parece.

Reaccionar en caliente vs. responder con calma

En el momentoReacción en caliente: gritar, discutir, devolver el tonoRespuesta calma: límite corto y claro
Lo que aprende el chicoReacción en caliente: que subiendo el tono se gana la discusiónRespuesta calma: que el límite no cambia
DespuésReacción en caliente: culpa y distanciaRespuesta calma: conversación en un momento tranquilo

¿Por qué contesta así?

¿Qué hacer en el momento?

Menos palabras, más firmeza. Los discursos largos en medio de la tensión rara vez funcionan. Un límite corto, dicho con calma y sostenido, enseña más que un sermón.

¿Y después, cuando se calmaron?

Es el momento de conversar: qué pasó, qué sintió, cómo podría haberlo dicho distinto. Pedirle que lo repita de otra manera es una forma de reparar sin humillar. Los adultos también pueden reconocer cuando ellos se pasaron de tono.

¿Cuándo es más que una etapa?

Si las respuestas agresivas son muy frecuentes, hay violencia física o amenazas, o el vínculo y la convivencia se deterioran sostenidamente, conviene consultar para evaluar qué hay detrás.

Dr. Ignacio Rizzo

Escrito por el Dr. Ignacio Rizzo, doctor en psicología, especialista y autor de libros sobre Síndrome de Tourette, TOC y Terapia Cognitivo-Conductual. Más sobre mí →

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