Estado de ánimo
Duelo infantil: cómo acompañarlo
Los chicos procesan el duelo de forma muy distinta a los adultos: no de manera lineal ni constante, sino en 'ráfagas' que aparecen y desaparecen. Entender esto ayuda mucho a acompañarlos mejor.
El duelo infantil no es "menos duelo"
Un error frecuente es pensar que, porque un chico "sigue jugando" después de una pérdida, no está afectado. Los chicos suelen procesar el dolor en momentos breves e intercalados con actividades normales — esto es esperable, no una señal de indiferencia.
Cómo hablar de la muerte con un chico
- Usar palabras claras: "murió", "se murió", en vez de eufemismos como "se durmió" o "se fue de viaje", que pueden generar confusión o miedos nuevos (miedo a dormir, por ejemplo).
- Adaptar la explicación a la edad, sin sobre-explicar detalles que el chico no pidió.
- Permitir preguntas repetidas: es normal que un chico pregunte lo mismo varias veces mientras procesa la información.
No hace falta tener todas las respuestas.
Frases como "no sé bien qué pasa después de morir, pero sé que lo/la vamos a extrañar mucho" son honestas y válidas — no hay que fingir certezas que el adulto tampoco tiene.
Señales de duelo esperable
- Tristeza que aparece y desaparece, mezclada con momentos de juego normal
- Preguntas repetidas sobre la muerte o la persona fallecida
- Cierta regresión temporal (volver a mojar la cama, pedir más upa)
Señales de alerta que ameritan consulta
- Tristeza sostenida e intensa por varios meses, sin fluctuación
- Aislamiento social sostenido
- Culpa desproporcionada por la muerte
- Regresión severa o sostenida en el tiempo
Acompañar un duelo infantil, ya sea en el ámbito familiar o escolar, es un proceso donde el apoyo profesional puede ser de gran ayuda tanto para el chico como para los adultos a cargo.
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Atiendo de forma presencial en Caballito y por telepsicología para toda la comunidad hispanohablante.
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